Los Beatles me enseñaron que...

...en todo grupo humano, el valor de la suma es siempre mayor que el valor de sus partes. Por ello, dejarse seducir por la individualidad (que nos hechiza con la promesa de la autosuficiencia) puede ser un error. Entonces, aunque a veces la interrelación es difícil, el intento puede valer la pena. Uno nunca sabe qué cosas se está perdiendo detrás de una puerta cerrada.

...una amistad, esas amistades sinceras e intensas, se parece mucho a una relación de pareja. Es una carrera de tres piernas: es necesario que las dos partes se esfuerzen por conservar un buen ritmo para poder avanzar juntos. Pero cuando alguna de las dos partes deja de colaborar, el tropiezo es inevitable, no importa cuanto la otra parte intente continuar buscando recuperar lo que alguna vez fue un gran equipo.

...muchas veces las piezas claves en nuestra existencia, son aquellas que menos pensamos o a las que les damos poca importancia. Paradójico es que, a pesar de ese descuido que les mostramos, muchas veces esos elementos importantes siempre están allí sin que nos percatemos o sin que se lo pidamos. Será por eso que esa frase tan común como "Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde", tiene un impacto tan hondamente humano. Y será por eso también que pérdidas irreversibles, que luego se manifestaron de una importancia vital, dejan heridas que nunca más se cierran.
¿Y a ustedes que les han enseñado los Beatles?