
Dakota Building
Encontré esto por internet, sobre el asesinato de John:
Regresaba a su casa, el rascacielos Dakota Building, después de haber estado en el estudio de grabación. A pesar de la hora, había un fan esperando. El hombre no hizo ningún ademán de pedir autógrafos o fotos, aguardó a John. "¡Mr. Lennon!", le gritó y cuando John se volvió un instante hacia él le disparó cinco veces. Luego lo trasladaron a un recinto asistencial y a los pocos minutos el médico anunció su muerte. El doctor Stephan Lynn relató cómo fue llamado de urgencia para atender a un hombre que había recibido tres balazos la noche del 8 de diciembre de 1980. Al llegar al lugar, Lynn no reconoció al paciente. No tenía espejuelos, el cabello estaba revuelto y no se movía. Carecía de pulso y tenía un pulmón afectado. Abrió el pecho para tratar de resucitarlo, pues no tenía ningún signo vital al llegar, y se dio a la tarea de dar masaje al corazón de inmediato."No había nada más que bombear", explicó Lynn. "Había tanto daño en las principales venas hacia el corazón, que su sangre se filtró por toda el área". Después de 20 minutos de intentarlo, Lynn aceptó que no había nada que hacer y lo declaró muerto."Cuando alguien -en la sala- dijo que se trataba de Lennon, pensé que era un mal chiste", agregó el galeno."Pero encontraron su identificación en un bolsillo y algo así como mil dólares en efectivo", indicó. Cuando salió a dar la noticia a reporteros apostados a la entrada del hospital, Lynn tenía sangre sobre la bata blanca. "Creo que el mundo podría haber sido sustancialmente mejor si hubiéramos podido salvarle", explicó Lynn.
El médico tuvo que hablar con la prensa antes de lo previsto, pues en un golpe de suerte profesional, un productor de la cadena ABC que estaba siendo atendido ahí mismo, fue el primer periodista en enterarse y "ganó" la historia. El productor Alan Weiss, quien había llegado poco antes al hospital tras sufrir un accidente en su motocicleta, se percató de la inusual conmoción en el hospital y desde donde estaba vio a Yoko Ono.Tras ver que la policía hablaba con ella y le hacía algunas preguntas, se fue al teléfono del pasillo, llamó a su estación y comunicó lo ocurrido. ABC interrumpió la transmisión semanal del partido de fútbol americano de lunes en la noche para informar al mundo la muerte de Lennon."Las enfermeras rompieron en llanto", relató el médico. "Había la sensación de que habíamos sido testigos de un evento" histórico, concluyó.
El relato del asesino
John Lennon, uno de los personajes más influyentes del siglo XX murió a manos de un fan perturbado que, después de haber idolatrado a Lennon, empezó a odiarle cuando el cantante retó su cristianismo exacerbado y paranoico al declarar, a mitad de los años 60, que su grupo, The Beatles, era "más popular que Jesucristo". Chapman un antiguo guardia de seguridad y ex voluntario de la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes) había decidido que algún día mataría a Lennon.
Chapman, un psicópata esquizofrénico era un joven lleno de obsesiones compulsivas que creía ver mensajes en todo lo que le rodeaba. Vivía en Honolulu (Hawai) con su esposa, Gloria Abe, japonesa como Yoko Ono, y desde junio de 1980 estaba dándole vueltas a la idea de matar a John Lennon.Hasta tal punto Chapman estaba obsesionado que decidió comprar una pistola del calibre 38 y volar hasta Nueva York a finales de octubre. Allí estuvo merodeando por el edificio Dakota, junto a Central Park, indagando con el portero del edificio detalles acerca de Lennon.Tras visitar a unos antiguos amigos en Georgia, en donde también compró balas para su pistola, Chapman regresó a Nueva York el 10 de noviembre. Fue un momento de enorme tensión para él porque se dio cuenta de que estaba perdiendo el control. Telefoneó a su mujer y le dijo: "He tenido una gran victoria sobre mí mismo. He estado a punto de matar a John Lennon". Su mujer le pidió que volviera a casa, y Chapman lo hizo.Chapman, finalmente, volvió a Nueva York el 6 de diciembre. En su delirio psicópata, le contó a un taxista que era un ingeniero de sonido que asistía a una grabación secreta entre John Lennon y Paul McCartney. Luego estuvo merodeando durante dos días en la entrada del edificio Dakota, en el que vivían diferentes celebridades. Se hizo amigo de otros fan de los Beatles. No parecía nada sospechoso. Sólo otro seguidor más.La mañana del 8 de diciembre, Chapman decidió que ése sería el día. En el ejemplar de la Biblia que había en el cajón de su habitación de hotel, buscó el Evangelio según San Juan (John) y añadió "Lennon". Luego se dirigió al edificio Dakota. Y allí estaba, charlando con otros fans a media mañana cuando, de pronto, apareció Lennon. Chapman se quedó sin palabras. Alguien le empujó para que le entregase el disco al cantante. Lennon lo firmó: "John Lennon, december, 1980". Luego le dijo: "¿Eso es todo?". Chapman no respondía: "¿Eso es todo?", repitió Lennon. "Eso es todo", respondió Chapman por fin. "Gracias". Lennon se alejó en su coche. Alguien había tomado una foto de ese momento.Ahí debería haber acabado toda la fantasía de Chapman. Pero su mente se desbordó. Mientras el resto de los fans se marchaba, él decidió quedarse. Esperó el resto del día mientras oía voces en su cabeza que le decían: "¡Hazlo! ¡Hazlo! ¡Hazlo!".
"Entonces John llegó, me miró y me clavó la mirada. Saqué la pistola del bolsillo de mi gabardina y le disparé. No puedo creer que pudiera hacerlo. Entonces me quedé allí de pie, no quise escapar".
Mañana estaré fuera de Lima, pero donde quiera que esté, sea hoy o en 30 años, jamás olvidaré la figura del artista más grande de todos los tiempos, el que se fue hace 26 años para convertirse en leyenda, en la figura emblemática de la esperanza y de la paz, el que con sus canciones nos mostraba que vivir en un mundo de amor y armonía no es una utopía, que la vida es aquello que transcurre mientras estamos ocupados haciendo otras cosas. Hasta siempre, John.
