De acuerdo.
Es un tema interesante y tenso.
Desde mi punto de vista, no me polaricé nunca ni por Humala ni por Alan, incluso ni por Lourdes, aunque era más persona que estos dos.
A mí no es que no me importe el futuro del país, pero a partir de la segunda vuelta, tuve un profundo desencanto de estas -mis primeras- elecciones.
Nota: Si bien yo debí votar en las elecciones Toledo-Alan, tuve un problema con mi DNI que por decreto me absolvió de someterme a dicha humillación.
Así que para la segunda vuelta, pensé que si vivo en un país tan ciego que de toda la amalgama de extraños en aquel planillón, dictaminaron que el futuro de este debía ir o bien a las manos de un expresidente prófugo altanero presunto consumidor de litio y que patea al pueblo descarada y literalmente, o a las garras de un radical chavista criado bajo los principios de la intolerancia, homofobia y corrompido por un erróneo proyecto familiar... me dije: Que elijan por mí nuevamente. Yo no me voy a manchar.
Y sin embargo, sabía que esta vez sí que hablábamos del mal menor cuando fue elegido Alan Damián... miren, sin afán de politizar como se ha dicho muchas veces, para mí es como cuando el equipo de mis amores sale de carrera y no me importa si campeona Alianza o Cristal.
Entonces, ahora que fue elegido Alan, aún se respira un aire de insatisfacción. Pero ciertamente, siento que no se respira un aire de temor.
La cantata ahora es "Alan ha aprendido de sus errores" y espero que así sea... que toda esa pantomima que le encanta poner en escena, no la lleve a palacio, sino que ejecute lo que promete, y que corrija su postura con complejo de superioridad. Yo no soy vidente (ni creo en los videntes) para poder especular sobre lo que viene. Se, por lo menos, que hay estabilidad, que los índices de turismo no se verán afectados, que la migración no se disparará, que la sangre no llegará al río, y eso me tranquiliza. Pero... qué hay de los desastres económicos? de los derechos humanos burlados? Hay que remitirse, como dije, a la esperanza "que haya aprendido de sus errores"...
Finalmente, pienso... ¿Cómo se puede decir que funciona la democracia? ¿Cómo podemos defender este sistema? pero al mismo tiempo el dilema te lleva a plantear ¿Acaso hay un sistema mejor? Y es que si 25% de peruanos votaron por A, 25.1% votaron por B y 30% votaron por C y el resto (19.9%) por D... ¿Cómo es que resulta justo que compitan B y C? ¿Dónde queda la opinión, intereses e identificación del 25% + 19.9% =
44.9% de la población haya sido desechada? En la elección se plantea quién se quiere que gobierne, pero claramente se plantea también quien NO se quiere que gobierne... y lamentablemente estamos en un país donde votan también los analfabetos, los desinformados, los interesados, los criollos, los acomodados, y ante eso no podemos retroceder.
Una serie de peros y enigmas que dan para debates laaargos... yo sólo atino a pensar nuevamente que de veras estoy decepcionado y desencantado...
