Hola
¡Muy gracioso lo de la confusión de Yoko respecto a la máquina del tiempo! Genial!!!!! Y...en realidad, yo fui astuto y grabé la conversación de 5 minutos con una videocámara de los 70....lo que pasa es que en el 2010 no funciona.
Espero que la siguiente historia se entienda....todo el tema del tiempo marea, pero me gustó como salió.
¡Deseo concedido!
El uso exagerado y despreocupado de la máquina del tiempo significó, en un mundo capitalista como el nuestro, que la misma se volviera rápidamente un objeto de lucro. Lamentablemente, lo que se mantuvo en secreto durante un tiempo salió a la luz, los medios divulgaron la noticia: ¡Existe una máquina del tiempo!
Las agencias turísticas y la industria en general, no se demoraron, y comenzaron a organizar paquetes y ofertas para viajar en el tiempo….
Año 2060.
-¡Ya sabés que fecha se aproxima...! ¿no? -dijo ella.
-Por supuesto....nuestro aniversario -dijo John.
-¿Vamos donde siempre verdad?
-No existe otro lugar en el que sea más feliz....que en ese.
Año 1979, mes de agosto.
Lennon aguardaba impaciente en la terminal de “viajes en el tiempo” neoyorquina, inaugurada en 1925. Una libretita, una guitarra española y una billetera abultada eran su único equipaje. La playa de estacionamiento estaba repleta de vehículos modernos, todos provenientes del año 2010, y que aguardaban por cargar los pasajeros para llevarlos a sus respectivos destinos.
Un reportero que esperaba también lo vio y se acercó para saludarlo.
-Señor Lennon, ¿cómo le va? ¿A dónde se va de vacaciones?
-Ey, muy bien, gracias. Yo me voy a México, tierra poco explorada por mi humanidad-respondió Lennon exteriorizando con energía su impaciencia.
-¿No me diga? ¡Yo también voy a México!-dijo sorprendido el reportero
-Bien..bien, pero, yo me voy a México del 2010, que es lo más que ha avanzado el tiempo.
-¡Ah!...que lástima, yo ya saqué para el año 1986, me voy al mundial compañero. ¡Me encanta el fútbol!
Una voz en el altoparlante interrumpió la conversación, y Lennon supo, aliviado, que era momento de irse. Se despidió del reportero deseándole buen viaje y se alejó al lado oeste de la plataforma de estacionamiento, hacia la puerta 27W, donde lo esperaba la máquina que lo transportaría a México, año 2010, la actualidad de todo el espacio-tiempo.
Al ingresar, se acomodó en su asiento, que por fortuna era de su agrado porque estaba del lado de la ventanilla, al minuto junto a él se sentó otra persona que parecía no reconocerlo.
-¿Einstein tenía razón eh?-dijo su compañero de viaje.
-¿Cómo?- dijo Lennon que no entendió el comentario.
-La teoría de la relatividad de Einstein-decía con entusiasmo el tipo-Einstein habló sobre la curvatura del espacio-tiempo, buscaba demostrar que el tiempo es una variable más y no una medida absoluta. Es por eso que hoy por hoy, podemos elegir un espacio, y un tiempo, el que queramos, para visitar. Dos personas pueden estar en el mismo lugar, pero en dos tiempos distintos, algo que no podría ser posible si el tiempo fuera una medida absoluta. ¡El maldito Einstein era un genio!
Lennon sonrío fascinado…contagiado de la alegría que mostraba la persona junto a el.
-¿Y dé donde eres…o de dónde vienes?-preguntó Lennon.
-Yo nací en Nueva York en el año 1991. Estoy de vacaciones, de mi ciudad me fui a mi ciudad pero unos años antes para conocer a mi abuelo que falleció antes de que yo naciera, luego visité Paris en el año 1954, y ahora me voy de vuelta al presente para estar con unos familiares en México.
-Grandioso- dijo Lennon.
La máquina comenzó a funcionar, la vibración se hacía sentir, y el ruidaje de los metales se volvía monótono y molesto.
De repente, el ruido cesó, y también la vibración. La voz en el altoparlante anunció el arribo al destino.
-¡Pero si ni nos movimos!- pensaba Lennon.
A su lado, el tipo, se mataba de risa…..
-¡Einstein es un maldito genio!-seguía diciendo…
La máquina parecía ni haberse movido…pero claramente estaban en otro sitio, y otro tiempo. Edificios modernos se mostraban con esplendor ante los ojos de los nuevos turistas que acababan de llegar, tras un viaje de segundos…
Lennon, y su compañero, descendieron de la máquina, y la belleza de lo que tenían en frente se apoderó de todos sus sentidos. Unas cuántas personas deambulaban por la estación, y curiosamente, parecía la capital del amor. Entre muchas de esas personas, cerca de cincuenta parejas, algunas de ancianos y otras no, peculiarmente parecidos, abrazados y besándose, ocupaban la atención de muchos...
El tipo se sentía observado....
-¡Dios mío! Qué belleza-decía Lennon.
-Si….- afirmaba el tipo.
Pero Lennon miraba hacia un lado, y el tipo hacia el otro.
Ella estaba ahí… sentada en un banco de madera de la terminal. Sus ojos se habían perdido en los de él. La guitarra de Lennon, inspirado por una vivencia única que jamás hubiera imaginado, empezó a sonar y él entonó una hermosa melodía que había estado trabajando últimamente….. “all my little plans and schemes….lost like some forgotten dreams….seems that all i really was doing….was waiting for you…”
-La belleza….es relativa….¡Einstein es un maldito genio!, pensaba el tipo dándose cuenta que ambos admiraban a una persona distinta.
Seguido a esa estrofa inicial, Lennon comenzó a silbar el resto de la melodía que aún no conseguía terminar.
Esa preciosa tonada dotó al ambiente de una sensación surrealista.
Cuando Lennon la vio…..supo que la canción que cantaba se iba a llamar “Real Love”
Perdidamente enamorado…. Lennon volteó hacia su compañero de viaje para presentarle a alguien….pero éste caminaba hacia ella como si estuviera magnetizado, y ella fuera sur, y el norte, como si estuviera cargado eléctricamente, y el fuera negativo, y ella positivo. En el fondo, sabía que la única explicación era que, ella, era su amor verdadero.
En ese preciso instante, sintió la piel de gallina, y un escalofrío le recorrió el cuerpo de pies a cabeza…..acababa de darse cuenta quién era la persona que estaba sentada junto a la ventanilla….¡Era JOHN LENNON! Ahora sabía por qué esa melodía le resultaba tan familiar….y ahora, finalmente, sabía de qué trataba esa canción.
Al mirar a su, ahora conocido, acompañante, se sintió feliz de ver como Lennon se estrechaba en un fuerte abrazo con su amor verdadero, Yoko Ono.
Volviendo su mirada a esa extraña mujer que lo miraba desde el banco, siguió caminando hacia ella. Sabía que ella era para él….¿por qué? No lo sabía. Pero sus miradas se cruzaron y no habían podido separarse.
Cuando finalmente se acercó…..le dijo
-Hola, me llamo John.
-Un gusto, yo Revolution…-dijo la chica del banco, esbozando una sonrisa que guardaría....por el resto de su vida.
A unos 10 metros de distancia....con sus rostros avejentados, pero jamás cansados, y abrazados con menos fuerza física, pero nunca menos emotiva, ella, revolution, y él, el tipo, John, disfrutaban nuevamente de su aniversario, como cada año posterior al 2010, aquel en el que se conocieron, y sus vidas cambiaron para siempre.
-Nunca me voy a cansar de revivir el mejor momento de mi vida- dijo el viejo John.
-Ni yo tampoco.
Un beso apasionado....selló un nuevo aniversario.
Fin.
Mi deseo: ¡Que la epiphone casino de Lennon llegue a mis manos!